22/01/2012 - Partido de necesidades en Fuenlabrada con el Blancos de Rueda peleando por evitar el descenso y el cuadro local que dirige Fisac para meterse en la Copa del Rey. El choque no defraudó en ese aspecto y hubo tensión desde el primer momento en detrimento de la calidad, ya que ninguno de los equipos dio su mejor versión.
Al final se impusieron los destellos de calidad de la batería de exteriores del Fuenlabrada y su defensa mas inteligente, que cerró en un inicio la vía de agua que Borchardt podía generar. Después el cuadro morado encontró esa referencia interior importante en Hernández-Sonseca, la única nota agradable de la actuación pucelana en el Fernando Martín, ya que el pívot madrileño se fue a los 12 puntos, 6 rebotes y 18 de valoración en 18 minutos. Pero su irrupción llegó demasiado tarde, ya que para esos instantes los locales dominaban ya el encuentro.
De salida el Baloncesto Fuenlabrada le tomó el pulso a su rival. Su inicio aprovechando rápidas transiciones provocó una andanada en el ánimo vallisoletano y el equipo encajó un 16-1. El Blancos de Rueda estaba fuera del partido y además notó anímicamente la lesión de Dumas en el minuto 2, que trastocó todos los planes morados ya que Luis Casimiro hubo de repartir la dirección de juego entre Udrih, Zamora y un renqueante Uriz, por el proceso febril que padeció a final de semana.
Ante esa puesta en escena Casimiro hubo de gastar su primer tiempo muerto con solo 4 minutos jugados. Los pucelanos estaban totalmente bloqueados. La cerrada zona planteada por Porfi Fisac limitaba pases interiores a Borchardt por lo que cortaba de raíz la primera opción ofensiva pucelana. Por ello, el entrenador manchego tuvo que buscar el revulsivo desde el banco y lo encontró en el eléctrico Diego García. El escolta italo-argentino ayudó al desatasco y a que el Blancos de Rueda redujera la diferencia, 18-10 min.9, con 7 puntos y 100% en el tiro en este primer cuarto.
Si quería tener opciones la escuadra visitante sabía que debía evitar las transiciones del Fuenlabrada. Pues no hubo forma y en cuanto los locales pudieron correr otra vez se despegaron nuevamente y llegaron a doblar a su oponente, 34-17 min.19. Además sin estar tremendamente acertados, cuando los de Fisac no conseguían trazar su juego rápido martilleaban desde el exterior el aro morado con oportunos tiros.
Por el contrario, el Blancos de Rueda no hallaba su identidad. Naufragaba en ataque, no veía aro y no podía evitar que el Fuenlabrada dominara el rebote, pese a la supuesta inferioridad madrileña en el juego interior. Buscando una última oportunidad a la que agarrarse Casimiro puso en pista a Hernández-Sonseca. Mano de santo. El pívot respondió con 5 puntos y el Blancos de Rueda se aferró al encuentro y pudo salvar el primer match ball del Fuenlabrada al descanso, 34-23.
En la reanudación el Blancos de Rueda arrancó mejor. Casimiro seguía moviendo mucho el banquillo intentando encontrar el cinco ideal. La alternancia en las defensas de Fisac fue bien leída por los visitantes y ahora los balones si llegaban con claridad a los pívots morados. Así, Borchardt con su primera canasta en juego dio esperanzas, 38-32 min.25.
Pero esa iniciativa circunstancial no duró. Los pucelanos volvieron a salirse del choque por su escaso acierto en el tiro, sus pérdidas y porque el Fuenlabrada recuperó su intensidad defensiva. Los de Fisac no estaban para sustos. La Copa les esperaba y pusieron las cosas en su sitio a la conclusión del tercer acto, 46-35.
En el último cuarto Hernández-Sonseca tiró nuevamente del carro para un postrero intento de remontada, 51-42 min.34. Buena defensa, mejoría en el rebote y los teóricos suplentes en pista. El Blancos de Rueda buscó su oportunidad y ésta llegó con dos triples seguidos de Diego García e Isaac López, 53-48, min.36. La última ocasión del cuadro pucelano fue a continuación. Fallo de Saúl Blanco, que fue una pesadilla para sus defensores durante todo el choque... pero Fuenlabrada se llevó el rebote ofensivo y Fisac con un tiempo muerto enderezó la nave.
Porque tras ese parón Blanco arregló su error anterior y asistió a Mainoldi que rompió la racha pucelana. Principio del fin ya que el Blancos de Rueda lo intentó, pero el propio Leo Mainoldi con un triple cercenó las esperanzas rubricando un 7-0 de parcial. Encuentro sentenciado y el Fuenlabrada que concretaba su merecido pase a la Copa del Rey ante el jolgorio de sus fieles.
Baloncesto Fuenlabrada (18+16+12+19) 65: Colom (5), Laviña (3), Blanco (18), Mainoldi (8) y Joseph (-) -5 inicial- Sánchez (-), Penney (12), Cortaberría (5), Hall (10), Vega (-), Diouf (4) y Muñoz (-).
Blancos de Rueda Valladolid (10+13+12+19) 54: Dumas (-), Udrih (3), Robinson (2), Borchardt (3) y Touré (-) -5 inicial- Uriz (1), García (16), Zamora (2), López (12), Martín (3), Anagonye (-) y Hernández-Sonseca (12).
Árbitros: Pérez Pizarro, Araña, Pérez Niz. Encuentro correspondiente a la 17ª jornada de la Liga Endesa disputado en el Pabellón Fernando Martín de Fuenlabrada ante 5.700 espectadores.